La caja de presentación: por qué un buen álbum se entrega en una caja, no en una bolsa
Un álbum revelado en papel fotográfico puede durar décadas — si tiene dónde guardarse. La caja de presentación no es un embalaje: es el mueble del álbum. Mantiene el polvo, la luz y la humedad lejos de las hojas, aporta un gesto de apertura a la altura de la ocasión y, en la entrega, convierte el «te he traído las fotos» en algo que se recuerda.
Esta página no es una lista de precios — las medidas y los precios actualizados están en las páginas de producto, donde puedes configurarlas directamente. Aquí hablamos de cómo elegir.
De qué está hecha una caja de presentación
Tres capas, cada una con su función:
- Exterior — el mismo material con el que se hacen las portadas: lo eliges de la colección de materiales del muestrario, con el código M que nos dices por teléfono. Una caja en el material de la portada convierte álbum y caja en un conjunto.
- La pared — cartón rígido, lo bastante profundo para que el álbum entre por completo, con la tapa cerrada sin presionar la portada.
- Interior — el forro sobre el que se apoya el álbum: terciopelo, en cualquiera de los colores disponibles. Negro y crema son las opciones clásicas, pero nada te impide poner un rojo bajo un álbum blanco.
- Las paredes — el tercer material de la caja. Normalmente siguen al exterior — el material de la portada —, pero pueden forrarse aparte, en terciopelo o en cualquier material del muestrario, para un contraste escalonado.
Caja para álbum: cuándo y cómo
Si el álbum es de boda o de bautizo, la respuesta corta es «sí, casi siempre» — un álbum de evento se entrega en mano, no solo se envía. La caja se pide como producto aparte, a la medida del álbum, y la añades al carrito junto con el álbum configurado en el configurador del álbum: eliges el interior de terciopelo y el exterior lo combinas con el material de tu portada.
Para los álbumes cuadrados existe la caja para álbum cuadrado, y para los formatos vertical y panorámico, la caja para álbum vertical — cada una a la medida de los álbumes que fabricamos, para que nunca haya una caja «casi buena». Las cajas rectangulares pueden abrirse en horizontal o en vertical, como te resulte más cómodo en la presentación.
Caja para fotografías impresas
No solo los álbumes merecen una caja. Las fotos impresas en formatos pequeños — de 9×13 a 15×21 — se entregan con estilo en la caja para fotos, y si además entregas los archivos, existe la caja para fotos con memoria USB, con un hueco aparte para el USB. Es la diferencia entre un sobre con fotos y un objeto que el cliente pone en la estantería.
Tres recomendaciones breves
- Combina el exterior con la portada. El mismo código M en la caja y en el álbum se lee como intención, no como casualidad. Mira las texturas en el muestrario.
- Elige el interior de terciopelo en contraste con la portada. Un álbum oscuro sobre un interior crema deja claro desde el primer segundo lo que es.
- Para eventos, elige la versión premium. La tapa que se asienta sola forma parte del gesto de apertura — justo el momento para el que hiciste el álbum.
Configura la caja directamente en las páginas de producto o pregúntanos por WhatsApp si no tienes clara la medida — te decimos exactamente qué caja le va a tu álbum.